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Archive for 25 agosto 2011

Elixir

Al fin llegamos a casa, esa lluvia de mierda que nos había mojado por unas cuántas cuadras ya había quedado atrás. Amaba la lluvia, pero cuando tenía un vidrio por delante para conteplarla o un taxi para recorrerla, de todas maneras debí agradecerle porque me daba un adelanto de lo que estaba por venir.

Le dije que se sacara la ropa, que le daba una muda nueva seca para que no se enfermera, me miro con algo de desconfianza o quizás leyó alguna de mis intenciones en ese momento. Me fui y lo dejé solo en la pieza, agarré esa remera Armani que yo sabía que tanto le había gustado aquella vez que le dije que me la iba a comprar por internet, la que era bien de puto, tenía cuello en V como no podía ser de otra forma y la AX en dorado en el pecho con unas líneas que las subrayaban y daban toda la vuelta en espiral hacia abajo, unos jeans holgados fáciles de sacar, y unas Converse viejas que compré al pedo hace más de un año y nunca usé, calzábamos lo mismo asi que sabía bien como venía la mano. Mientras se secaba en el baño le dejé la muda en la cama y me fui, ese olor en la habitación de huéspedes me ponía un poco incómodo.

La cocina olía bien, Teresa seguro hacía unos pocos minutos que se había ido porque la comida estaba caliente y no hizo falta calentarla. Descorchamos el buen vino que compró en la vinoteca dónde vi su anuncio por casualidad pegado afuera y compartimos una excelente velada. No pensé que iba a tener tanto en común con alguien tan distinto a mí, o tal vez en la cáscara diferente a mí, porque en respuestas rápidas, ácidas y calientes estabamos casi a la par, aunque claro, yo era un poco mejor. Se paró con su copa a medio llenar de chardonnay y miró para afuera, sin mirarme y la verdad que no hacía falta con el hermoso culo que tenía para contemplar, me dijo:

– No beso en la boca y nada de gemidos a los putito maraca, no creo que seas ese perfil pero en la cama aparecen cosas que uno no espera a veces.

– ¿Cosas como qué?. Le dije

– No sé, cosas, la gente se transforma en la cama a veces, parece que quiere liberar toda una vida reprimida en 10 minutos de garche. Y no funciona así.

Su respuesta sonó cauta y su voz se engrosó un poco, vino un poco de tensión pero la verdad quería que todo fluyera y que la tensión quedara de las puertas para afuera. Entonces mirando su cara en el reflejo le respondí:

– Todos nos transformamos todo el tiempo, la cama es algo más, sólo que algo más personal e íntimo. Aunque no quieras desnudás tu alma por un segundo, y eso es lo que uno no está acostumbrado a ver.

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35 minutos (parte I)

Lo miré a los ojos y le dije que se fuera, que lo que necesitaba de él lo acababamos de hacer, que necesitaba mi espacio y ya me estaba molestando. Quería ver que hacía, siempre fui el típico forrito manipulador histérico que le gusta probar las reacciones del otro, en realidad le decía mentalmente con cada una de mis entrañas que no se atreviera a moverse de la cama pero para ese entonces después de esa buena cogida parece que sus oídos extrasensoriales estaban sordos de tanto gemido.

Quedamos en silencio unos minutos, terminó su pucho y se levantó sin decirme nada para ir al baño. Con la puerta entre abierta ya sabía lo que iba a hacer pero igual observé disimulado, agarró un poco de jabón y se lavó bien la pija, se echó un poco de desodorante y apagó la luz un tanto ofuscado, todavía sin decirme nada. Agarró su remera violeta que estaba a los pies de la cama, los pantalones cerca de la puerta y se empezó a vestir. Me miró dos segundos, se agachó para darme un beso en la frente y se fue.

De repente me invadió un vacío inexplicable, sólo en la cama y a medio tapar me corrió un frío por la pierna que apenas rozaba el piso que me erizó todos los pelos; nadie me había hecho tal escena en todas las encamadas que había tenido, unos me puteaban, otros me decían que ni en pedo y los tenía que echar a la fuerza y algunos otros les agarraba el instinto violento de cagarme a piñas… pero nunca habían acatado mis ordenes a la perfección. Así era él, yo sabía que era distinto al resto y por eso lo testeaba cada tanto. Esos segundos se me hicieron horas, y esas horas pasaron a milenios ¿Qué me pasaba?

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Ser o no ser…. Esa es la cuestión?

A veces pienso que la seguridad del anonimato es al pedo y otras tantas que es muy útil, en realidad me gusta ese incentivo de saber si alguien que lee esto quizás me conoce y algunas de las cosas que escribo acá está inspirado en esa persona sin que ella siquiera se dé cuenta. Así funciona muchas veces esto, la psiquis funciona de muchas maneras distintas en cada uno, y es intrigante cómo.

Sigo en la misma disyuntiva que hace dos años, mi sexualidad, puto, hetero, bi… quizás para los que pasan seguido no sea nada nuevo pero si recién estás leyendo esto ya escribí sobre este tema antes. La verdad es que no me interesa definirme, quizás porque no haya algo me defina y cada vez lo siento menos necesario, lo cierto es que muchas veces las personas necesitamos esa tarjeta de presentación ante el mundo, y no es que sea un antipático de mierda porque me interesa muy poco el resto a veces, pero toda esa huevada no lo hago pensando en mí sino en el otro, creo de alguna manera la otra persona debe estar (por decirlo así) “advertido” de algunas características, cualidades o cosas propias de quién tiene y elige para tener a su lado, ya sea amigo, compañero, familia, etc. es como saber que al otro no le gusta que le toquen el pelo, le digan por su segundo nombre, se entiende? No siento la necesidad de definirme sexualmente por un mandato social que me lo imponga sino como una cosa más que forma parte de mí, quizás sea duda, miedo, no lo sé… Lo que si sé es que las personas queramos o no siempre, (o en algún momento por más que no queramos) terminamos pensando en la cama del otro. No sé si tendrá que ver con una condición humana, el sexo que lo vemos hasta para comprar un chicle, el condimento de ser argentino, en fin… cuando ves a una persona de alguna manera terminás pensando en la catrera (o quizás generealice y sea sólo yo el pajero, pero digan que si y no me hagan quedar mal jaja).

El problema o ventaja como hablamos una vez con Selena es que uno no se enamora de entrepiernas (sólo se calienta con ellas que no es lo mismo), se enamora de pensamientos, virtudes, formas de enfrentar la vida, energía, que se yo bocha de cosas podría chamuyar acá debido a que cada persona es un mundo y busca en el otro cosas que le son interesantes para sí y que para mí serían un bodrio quizás. La posta es que sí, mi naturaleza animal, eso que me saca las ganas de pegarme un buen revolcón son los hombres, es atracción como un imán, se me va la ingle sola cuando veo algún buen especímen que cumpla con la lista interna y tácita que tengo en mente. Eso con respecto a lo salvaje. Ahora bien, la mujer me pega por otro lado…

La anatomía femenina siempre me pareció muy delicada, como una suave rosa que es demasiado frágil y que me inspira mucho respeto pero no sé si me calienta, es ahí donde entra en juego lo de arriba, uno se enamora de intelectos pero también la cosa es física y ahí esta la dualidad. Es obvio que por ahi vemos mujeres que pasan y me quedo deslumbrado por tanta belleza y me dan ganas de aislarla directo a mi cama, pero son pocos los casos y la verdad es que no sé si será que mi “lista” (si es que existe alguna) de la mujer ideal para mí es muy exigente o soy demasiado puto? Jajaja…

En fin, no es algo que me desvele pero si algo me interesa de mí, no por la necesidad de rotularme repito y decir “Hola si, soy panchito y me la como o me re caben las minas papá!…” sino por el hecho de encontrarme a mí mismo y hacerme de una parte de mi identidad. O tal vez esta ya sea mi identidad y le estoy buscando el pelo al huevo, en realidad me siento medio boludo hablando de todo esto, porque somos tanto más que un cuerpo y una mente pero eso es para una charla filosófica que no se si aburrirá o no pero que no pega con lo que vengo diciendo jaja. La verdad es que en algún momento aparecerá alguien que me mueva el piso, y esa persona me va a gustar más allá de lo que tenga entre las piernas, pero como ves todo este post gira en torno a eso… La catrera, entonces… ¿En qué quedamos putito heterosexual?

PD: Quizás las fotos de los otros post tengan la respuesta y hasta mi propio alter ego me dice “Sos mas puto que Gasalla, mirá las fotos de los chongos que ponés”, pero ya dije que el hombre me calienta estéticamente y la mujer…. me enamora?

Sentadito y tranquilo

A dos años de conocerlo, uno de haberlo visto por primera vez personalmente y de sumar en total tres veces en un año de vernos cara a cara puedo decir que hay muchas cosas en E.E.J. que me encantan y la verdad que tengo ganas de enamorarme de él, de hecho ya lo amo, pero es un amor filial, de amigos, y yo quiero cama y momentos de vida compartidos más allá de una pizza. Está en pareja hace un par de años, he aquí el problema, sumado a que vive lejos y es un cuelgue total en cuestiones de chat o redes sociales no tenemos un ida y vuelta fluido en lo que a conversación respecta, pero eso no es problema porque la verdad siento que somos tal cuál o al menos eso pinta cada vez que hablamos. Tiene ese sex appeal que no se puede explicar con palabras, esas cosas que vos decís “está hecho para mí, somos el puto para el otro” (el “uno para el otro” versión homosexual sería eso).

Creo que si esto me pasara tres años antes estaría llorando cuál mamerto viviendo de una ilusión que temporalmente no puede darse, pero menos mal que sé esperar y no sé si esto lo impulsa mi deseo, mi imaginación o mi calentura pero sé y tengo la certeza que en algún momento no muy lejano E.E.J y yo vamos a estar juntos, amo la pareja que tiene ahora y también es amigo mío, de hecho parecen estar cómodos el uno para el otro pero veo que es algo más similar a una rutina que el amor que los une, son esas personas que están unidas por coincidencia en espacio y tiempo, ojo no digo que no se quieran y se amen pero no lo veo reflejado en su modo de vida, como se tratan, etc. o será que mi visión del amor entre dos personas será tan idealista que no concibo otra forma de demostrarse cariño cuando uno está con alguien?. Creo que esas cosas se perciben, se sienten, se huelen, uno sabe cuando el otro está enamorado de otra persona porque te quema el pecho, lo ves en sus ojos, te sale fuego de la mirada cada vez que mirás su rostro… Y justamente eso es lo que no veo en esta pareja.

Circunstancialmente siento esto, quizás en un mes u otro año más cambie de parecer (aunque lo dudo si no pasó a lo largo de los últimos meses), conozca al amor de mi vida o simplemente me dé cuenta que era parte de mi imaginación. Pero cuando tenés esa certeza en el pecho, creo que hay que apostar y no pecar de soberbia esperando tener razón, sino saber esperar sentadito y tranquilo a que las cosas sucedan si asi tienen que pasar. Así que ya sabés E.E.J. te estoy esperando aunque no lo sepas.

Chispas

Dicen que la vida se mide en buenos momentos vividos, y la verdad que cada vez lo confirmo más. Es impresionante y casi mágico diría como algo que sucede con una persona en 5 minutos o menos baste para que lo recuerdes toda la vida, eso demuestra la inutilidad del tiempo y como las cosas simplemente suceden y ocurren en el momento perfecto. Llámese amigos, amante, amor, familia… todo converge a que nuestra mente esté llena de recuerdos que nos inspiran a vivir y mantenerlos vivos cada vez que sonreímos o nos brota esa alegría del pecho. No hay que estar aferrado al pasado para nada, dejá fluir esas cosas que te atormentan y oscurecen el panorama y solo gastá la energía en rememorar cosas que valgan la pena, que te saquen una sonrisa. Drena todo ese dolor que no sirve para nada.

En mi caso esas caras, ese beso, esas risas, todos esos momentos que pude vivir agradezco a la vida que me los haya regalado. Y ahora, mientras recuerdo y se me explota el pecho de emoción trato de borrar el anhelo de lo vivido simplemente porque ya pasó, y volver a vivirlo no es una opción, no me agarro del recuerdo… me lleno del recuerdo. Todo esto me incentiva y me da fuerzas para seguir adelante y que como leí hoy en el boleto de colectivo “La vida es fascinante, sólo hay que mirarla con los anteojos adecuados”. Quizás peque de optimista o sea un boludo enamorado de la vida, pero la realidad es que ya encontré los anteojos correctos, y cada vez que amagan a caerse los coloco en su lugar con la mano del recuerdo.

Todos tenemos esos momentos que nos marcan o que simplemente nos sacan esa chispa de felicidad con solo volver a vivirlos mentalmente, la clave está en no hacer de eso tu única fuente de alegría porque estaríamos viviendo del pasado y eso lo único que conlleva es a estancarse y desear algo que no puede ser más allá de tu cabeza, el secreto es generar que se encienda ese motor de la vitalidad que todos tenemos, no para repetir esos momentos, que de hecho sería muy aburrido vivir siempre lo mismo, sino mas bien tener nuevos momentos, mejores o iguales que vayan llenando esa galería que llamamos vida.

Apenas tengo 22 años y ya no me hace falta recordar direcciones o nombres de lugares, porque esos espacios están llenos de vivencias y recuerdos que suprimen toda denominación urbana que pueda dársele. Soy una caja de alegría selectiva que decide alimentar sus ganas de vivir con recuerdos, no añorándolos ni llorando porque pasaron, sino maravillándome porque ocurrieron y sonriendo porque pude vivirlos. Así, es como estos anteojos dictan que viva. Así, es como todos tendríamos que poder manejar esos momentos, porque todos somos guerreros, y en cada batalla es un deber necesario aprender a manejar lo que queda en el recuerdo.