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Se me llenó el buzón

Y esa carta de mierda que no llegaba. Pero cuando apareció vino el paquete completo.

 

Ese día hacía un calor de la ostia, la verdad que las altas temperaturas no me gustan para nada, y por ende estaba un poco mala onda. Hacía días que había pasado por OCA para retirar una carta del banco la cual necesitaba con urgencia para poder hacer unos trámites con la tarjeta que venía en ella, pero por la burocracia pelotuda de siempre me dijeron que sólo podía ser entregada en el domicilio del destinatario para “autenticar” la información. Una real boludez.
Estaba solo en casa en pleno verano, mi familia se había ido a la playa y mis amigos seguro andaban de jarana por ahí. Nada de eso para mí, estaba inclasutrado en mi casa en parte por el calor, en parte porque me encanta estar solo en mi espacio y en parte por la puta carta que hacía dos semanas estaba esperando.
Tipo 15hs veo la camionetita violeta de OCA y el correspondiente cartero haciendo juego con la vestimenta. Para mi fortuna era un pendejo bastante cogible, no sé si lindo, pero si bastante cogestible. Rulitos, ojos verdes, la camisa arremangada, un poco de pelo en pecho y una risa demasiado simpática.
El pobre estaba re chivando, también con 32°C te la regalo andar repartiendo cosas. Cuando cruzamos mirada se activo el radar, algo se sintió, nos quedamos mirando fijo un toque y me dió la carta. Al ver esa especie de electricidad le ofrecí un vaso de agua y ver que pasaba, esta puede ser la mía dije. Muy amablemente me rechazó la oferta y se fue.
Me quedé con las ganas, pero bueno, lo dejé pasar. Viendo que todo estaba encaminado para que nada más me jodiera me puse en bolas y me fui a dormir la siesta, si hay algo que amo es dormir, y mas en pelotas.
Habrán pasado unos 20 o 30 minutos y siento que me tocan la puerta otra vez, para mi sorpresa era el uniformado violeta. Como estaba en pelotas lo atendí por la ventana y pregunté que pasaba, me dijo que se había olvidado de hacerme firmar la planilla. Si claro. Con una sonrisa compradora me dijo “ahora te acepto la oferta del vaso de agua”, y yo, ni lento ni perezoso asentí con una mueca y fui a buscarle el tan preciado líquido. Me aseguré de dejar la ventana abierta con el mirando para que me vea el culo, y sí, por el reflejo de un espejo vi como me lo fichaba. Fase dos completa.
Lo hice esperar unos cinco minutos, de putito no más, total si se iba no perdía nada. Ya se había ido casi despavorido hacía media hora. Me tomé esos minutos para elegir el vaso, buscar hielo, prender un sahumerio, rascarme un huevo y ahí recién volví. Agarré una toalla y me tapé como recién salido de la ducha, abrí la puerta y lo invité a pasar. Un poco tímido y con algo de desconfianza pasó, agarró el vaso de la mesa y lo miré beber. Ya estaba en la cueva del lobo.
Tenía una hermosa boca, carnosa y simétrica. Le pregunté si quería mas y me dijo que estaba bien. Hice la prueba de fuego a ver que pasaba. Le recibí el vaso, lo puse de nuevo en la mesa y quedamos en silencio, el método para ser que si no dice nada en unos 10 segundos en realidad está diciendo todo. No veía intenciones de irse… Ni de quedarse vestido.
Me acerqué lento y dejé que diera el primer paso, con el primer contacto de nuestros labios la toalla cayó sola, no hizo falta siquiera tocarla. El chico estaba en llamas, lo veía en su energía, sus maniobras para sacarse ese atuendo violeta que para ser sincero sumaba un par de puntos eran casi maniobras de emergencia. Rápidas, sin error y efectivas. En minutos estabamos desnudos los dos en el comedor, yo agobiado por el calor pero el aún más. Estaba algo chivado, le brillaba un poco el pecho por el sudor y sus ojos verde esmeralda me miraban fijo y casi me hipnotizaban.

Nos mordimos, nos besamos, nos dimos con toda la artillería que cada uno cargaba. No me siento un viejo para nada, pero como se notaba que este pibe tenía recién 19 añitos. Toro embravecido era poco. Pegamos muy buena conexión, ritmos similares, gemidos sincronizados y tiradas de pelo mutua. La verdad que el cartero se la re bancaba!. La mesa no daba a basto, creo que si pudiera haberse quejado nos habría re cagado a puteadas, en ese momento fue la mesa perfecta. Sobre ella no había nada más para comer que nosotros dos.
Pasado el momento nos vestimos cagándonos de risa, no sé porqué pero estabamos tentados. Quizás por la aletoriedad de la situación o porque sabíamos que eramos dos aparatos sin solución.

 

 

 

Me puse de nuevo la toalla y le firmé la planilla, le pregunté si se quería bañar pero me dijo que tenía laburo atrasado y que en realidad cuando se había ido antes había sido por eso y porque era medio lento para decidir “esas cosas”. Después cayó en la cuenta y mandó el las entregas a la mierda. Se puso un poco de desodorante que le presté y nos despedimos con la mejor onda. Acordamos que nada de celulares ni facebook, hay cosas que mejor dejarlas como están, si volvíamos a cruzarnos ya sabíamos que podía pasar o no.
La verdad que la carta me hizo renegar, pero la espera valió la pena. Espero que haya más sistemas de correo así no? jaja.
Yo me quedé con el paquete que me dió, y él, con mi perfume. Al menos por ese Lunes.

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  1. Tomy
    01/04/2012 en 6:39 PM

    Hola Mati, cómo estás? Te hago una pregunta, está mal si me ratoneo pensando que voy y te entrego una carta? jaja
    Un abrazo y todo mi afecto

  2. 21/04/2012 en 3:53 PM

    Querido Puto amigo… recién hoy puedo sentarme a comentar, te leí hace casi una semana ya pero ando atareado.
    A lo nuestro. Otra joyita que sale de tu pluma (y no lo digo en doble sentido jejeje). En verdad, esta historia -así como otras que has escrito que me gustaron- la he guardado. Y no te estoy chupando la media ni nada por el estilo, si te chupo algo prefiero chuparte el culo jejeje.

    Ahora entiendo porque te querés ir a Baires, definitivamente era como yo pensaba, faltaba el cartero nomas jejeje. Bueno me alegro por vos.
    ¿32º C y se estaban derritiendo?… me imagino, porque donde yo vivo, un día con 32º es un día templado jejeje. Pero me gusta el calor… el Sur es hermoso, pero me cagaría de frio.

    Me vuelven loco los pibes que duermen desnudos, “listo el pollo” diría un amigo… si te sorprendo así no respondo de mis actos. Te cuento algo que te puede parecer gracioso o ridículo, depende. Cuando tuve una pieza para mí solo comencé a dormir desnudo, la verdad que es lindo dormir desnudo. Luego de algunos años, caí en la cuenta que si algo pasa durante la madrugada, urgencia, catástrofe o lo que sea, yo voy a estar en bolas jejeje a partir de entonces siempre duermo en bóxer o calzoncillos. Me acostumbré tanto que no puedo dormir ni siquiera con musculosa, así que no importa el frío o el calor que haga, siempre duermo solo en calzoncillo o bóxer.

    • 21/04/2012 en 4:16 PM

      Casualmente el dormir sin nada me hace pensar lo que decís, el si pasa algo estoy en pelotas y “listo el pollo” jaja… de última si pasa algo salgo en bolas y fue jaja
      Y si, lamentablemente para mi 32°C son una tortura. Siempre dije que mi clima ideal y límite son 20°C, soy un sureño que ama el frío.
      Gracias por pasarte como siempre!

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