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Archive for the ‘Vintage’ Category

Revancha

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Pablo siempre estaba disponible. Leer más…

Crónica de una paja anunciada

 

 

 

 

 

 

 

Se había encargado que me entere que en sus momentos de calentura le importaba muy poco si la mano que lo ayudaba era la de un hombre o la de una mujer, obvio que prefería la de alguna dama para seguir elevando su líbido pero aún así me decía “yo cierro los ojos y dejo que el otro me haga suyo por esos minutos, en ese rato no quiero ser de nadie más”

 

 

 

 

 

 

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Estrambóticos

Y sigo desempolvando cosas, esto creo que lo escribí cuando tenía 17 años. 5 años después y no sé cómo tomarlo.

Allí estabas en una intríngulis bien lograda, esperando que alguien o algo delate tu presencia, para tu buena fortuna fue mi mente quién percibió ese gélido y soberbio halo de crueldad que rodea tu mente, provocando en otros seres, total y completa agonía.

Nuestras mentes se amalgaman a una velocidad inconmensurable, generando en otros, una soez actitud y despectiva mirada, que solo alimentan en nosotros ganas de libertad y potencian en mí, ese deseo de exterminio.

Nunca consumarán su fin, hemos logrado un estado alfa, lejos de todo y cerca a la vez, eso nos conduce a recorrer el largo camino hacia el éxito que nos fue anunciado desde el primer instante de existencia.

Somos supremacía y desinterés, genialidad y sencillez, amos y esclavos de nuestras propias virtudes, que laceran nuestra esencia pero nos hacen únicos y absolutos dueños de una gloria que el resto jamás adquirirá en su vaga y trascendente vida.

Somos excepcionales, burgueses del conocimiento de la cosas, controlamos y sometemos a nuestro antojo porque sabemos hacerlo, nada nos fue enseñado y todos están destinados a cumplir y satisfacer lo que digamos.

Licuadora Mental

Que bueno es leer algo que escribiste hace ya algún tiempo y ver que no tiene nada que ver con vos ahora, que lo superaste, que ya pasó. Ahora que estoy en eje puedo decir que este texto realmente encriptado no son más que palabras casi vacías que me enseñaron mucho y que tomo toda esa experiencia cómo algo positivo que me dió la vida, aunque en ese momento sentía que me desangraba en vida casi. Ahí va…

Domingo, 18 de julio de 2010 a las 18:35

Mientras tomo un poco de moloco en Korova me desprendo y me pregunto si es lo que quiero. La verdad no lo sé, toda esta sinergia capitalina que empaña mi juicio me hace dudar siempre. Ese crack era previsible, y cómo tal, pasó. Todo llega y pasa cuándo tiene que pasar me repito, pero este sobresalto del cuál hablé con Honey B dispara mi psiquis fácilmente, y la verdad no tengo ganas.
Es difícil buscarle la vuelta cuando tenés un cubo entre las manos, pero la perspectiva lo hace todo. Bogo como siempre me ayuda, o bueno, el universo en su defecto… todo se resume a lo mismo. Seguridad, certeza y confianza o más bien debilidad, fragilidad y soberbia?, me quedo con lo primero, por lo menos 1307101449 asi lo dice, y yo como siempre, obedezco.
Esta warholiana siempre me da una mano, al mismo tiempo que sin querer me clava un puñal. Pero me encanta asi que nunca le reprocho nada, son y fueron más los ríos de endorfina que corrieron por mis venas que las purple que alguna vez pudieron correr.
Ese traje todavía me intimida, pero le queda tan bien que sigo mirando a pesar de que Fobos me recalca que no lo haga. Todo pasa, lo bueno y lo malo. Todo es, simplemente eso… es.
Lo bueno y lo malo no es nada más que la percepción de lo que uno cree, y ahora mientras Alaska me dice que tiene que aprender a vivir con y sin él con esa botella de champagne en la mano, yo miro ese pelo naranja y presto atención escribiendo estas palabras que brotan de no sé dónde pero que quieren ser plasmadas.
Soy paciente, la atracción no falla. Y el tiempo me va a dar la razón.
O no.


Putito

Merodeando mails viejos encontré cosas de un blog que murió antes de nacer… cuándo la explosión de hormonas me dominaba (más que ahora) y tenía un cartel en la frente que decía “COGEME”. Esos rushs de lujuria puberta, simplemente soy genial.

UTOPÍA

“Lo quiero.
Siempre lo deseé, en mis más profundos y pervertidos sueños él era mío y de nadie más. Complacía mis deseos, lo besaba, lo violaba, me violaba y gritabamos como dos lobas en celo. Para él yo era el más puto, el más sucio de todos, sabía que le calentaba y en cierto punto me gustaba ponerlo en ebullición; no por verlo al palo sino porque el poder me calienta, y que él no se de cuenta por su absurdo egocentrismo me seducía aún peor.
Cada parte de su cuerpo esculpida por el mismo Zeus era perfecta, su cintura, sus piernas, sus muslos, cada vez que sus ojos esmeralda se posaban sobre mí una explosión de endorfinas invadía mi cuerpo… él era mío.
Estaba lleno de su carne, dentro de mí cada centímetro de su letal verga me hacían gemir y tocar el cielo con las manos. Podía jurar que esa cama nos envidiaba, cada rechinido era una puteada que nos decía desde cada gota de envidia que corroían aquellas viejas patas de roble labrada a mano.
No te atrevas a parar le decía, había esperado mucho tiempo por aquel momento, y cinco minutos de distracción para pensar en un arrepentimiento futuro no me era una idea nada agradable. Que bien le sentaba ese traje, y mas si me estaba follando con él… estabamos amalgamados, extasiados de placer, no podíamos parar. Nos deseabamos, más que el aire que respirabamos, eramos nuestra propia droga.
Ibamos tan bien… porque paraste?
Ya sabía, esos ojos verdes que me miraban, los mismos que me dieron escalofríos de placer ahora lo observaban con odio, bronca, impotencia. Lo tenía a él, su cuerpo, su torso y sus rulos… pero no tenía su mente, la misma hija de puta que me había jugado malas pasadas veces anteriores con todos aquellos que quise. Otra vez me lo sacaba de la boca, sin terminar el plato entero, me dejaba saborear sólo un bocado para saber lo que se siente. Era una carrera que ella siempre ganaba, deseo y mente… viejos rivales que me gustaba hacer competir aunque siempre terminara perdiendo la apuesta y la cordura preponderara sobre la lujuria.
Era bueno en lo que hacía, hacía hervir su entrepierna, pero no lo suficiente. Otra vez se me escapó, y ahi quedé yo, a medio vestir. La remera salida estaba excitada, mis calzoncillos estaban calientes y yo, vacío. Sin nada que decir, acallé mi garrote entre las piernas con suaves lamentos que no me creía ni yo… ya va llegar el día, preparate cerebro, cada fallo es una prueba que perfecciona mi libido.

T.M.”

PD: Amo el verbo follar, no por lo que significa sino por la fonética.